miércoles, 6 de julio de 2011

¿CIEGO, SORDO Y MUDO?

Así quedamos el pasado domingo, como emulando una vieja pero conocida canción de Shakira, de repente todo el día no tuvimos energía eléctrica ni celular o Internet para comunicarnos, y la vida se nos torno un caos, y todas nuestras actividades se vieron reducidas a leer un buen libro o salir por ahí a la calle o agarrar lápiz y papel y escribir lo que normalmente haríamos en el computador.
Lo que nos lleva a e entender la importancia en la sociedad actual que tiene los servicios públicos, sin los cuales, el mundo tal como lo conocemos no podría existir, ya que actualmente la energía permite que funcionen todos los aparatos electrónicos, que se usan tanto en el hogar como en la oficina, y a su vez, todas las actividades comerciales operan mediante circuitos de comunicación y utilizan el Internet o el celular para mantenerse comunicados. Lo cierto es que estos servicios son esenciales para todas las personas porque nos permiten interactúan entre nosotros, además que dinamizan nuestra forma de vida.
Es por eso, que los servicios públicos inicialmente fue concebida como una obligación exclusiva del Estado en su prestación, es decir lo gobernante tenían que asegurar a sus ciudadanos condiciones de vida digna y ello implicaba dotarle de servicios esenciales para la colectividad, ello llevo a que se crearan empresas públicas y se excluyera los particulares de su explotación. Así, hablar en esos tiempos de agua potable, electricidad y telefonía era una cuestión de Estado, y a su vez era algo ajeno a la empresa privada, que nada tenía que hacer en ese negocio.
Sin embargo, como era previsible, el Estado no pudo sostener mucho tiempo esa situación y término por colapsar, ya que los criterios de utilidad social con que operaban sus empresas, subsidiando el costo real de los servicios con dinero proveniente de los impuestos y otros ingresos, llevo a la banca rota de las empresas estatales, es así, que se entendió que era momento de encomendar esa tarea a los privados, limitando la actuación pública aquellas funciones básicas como es atender la seguridad, el orden, la educación, la salud, entre otros.
Es entonces, que la regla cambia para entender que el Estado podía delegar esos servicios esenciales a los particulares, pero sometidos a determinados controles para evitar que abusen de los usuarios, así surgen los organismos reguladores, para vigilar esos mercados, entendiendo que eran vulnerables porque la existencia de monopolios y la falta de información de sus usuarios.
Pero, obviamente eso organismos no han venido funcionando como quisiéramos, es decir de forma más proactiva, haciendo respetar nuestros derechos y la causa de ello, pasa por muchos motivo, en primer lugar la autonomía, al ser nombrados los directores por entes políticos como el consejo de ministros y ministerios su composición siempre será puesto en tela de juicio, además requiere fortalecer su institucionalidad a través apoyar su existencia en la Constitución y no una ley, y por último, requiere personal altamente técnico motivado y que no permita injerencia de ningún tipo en el desempeño de sus labores. Con ello las cosas podrían cambiar y ver algunas sanciones que disuadan futuros corte como el ocurrido el domingo.
Ya que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil y en el caso de las instituciones ocurre lo mismo, no solo diseñando la institución de arriba para abajo sino también de abajo para arriba.

No hay comentarios: