jueves, 16 de septiembre de 2010

LA REGULACIÓN VS EL PODER ECONÓMICO

A finales del siglo XVIII, surge el Estado de Derecho como doctrina que buscaba limitar el poder político mediante la Ley, para controlar las decisiones arbitrarias de los gobernantes dentro de un marco de obediencia de la norma jurídica, que representa la expresión de la voluntad popular delegada a sus representantes mediante el voto. Esto en respuesta al absolutismo y despotismo de la monarquía que imponía su voluntad a los súbditos basado en la creencia de su origen divino, su obediencia incuestionable y legitimidad de sangre.
Pero actualmente nadie discute el deber de sometimiento de los gobernantes a las leyes, ya que ello se da por descontado, porque comprendemos que el poder político no es ilimitado sino que está restringido al cumplimiento de ciertos parámetros establecidos por las normas dictadas dentro de una nación determinada.
Sin embargo, el Estado de Derecho que sólo se preocupo en limitar el poder político, no advirtió la presencia de otros poderes en el ámbito privado que podrían afectar o vulnerar los derechos de los ciudadanos en igual o mayor medida que el poder público.
Así, se fue gestando bajo la inacción estatal, fuerzas nacidas del mercado que tras adquirir gran riqueza, fue consolidando su poder económico, surgiendo con ello, las grandes empresas multinacionales o conglomerados corporativos que fueron absorbiendo a las pequeñas empresas, primero para adquirir dominio de mercado y segundo para convertirse en monopolios. Con el objetivo de imponer las condiciones de precio, cantidad y calidad de los productos que le fueran más favorables a su beneficio particular en desmedro del interés público y bienestar social de los consumidores.
Alterando de esa forma, el funcionamiento del mercado, porque impedía que sea la interacción entre la oferta y la demanda quien fije el precio de los bienes y servicios, ya que era en última cuenta la voluntad del monopolista quien determinaba el precio de mercado de los productos.
Ante tal situación, y ante la imposibilidad de una asignación eficiente de los recursos en el mercado, porque los consumidores recibían cada vez menos por más precio y el monopolista se enriquecía con la necesidad de los ciudadanos, al producir menores cantidades de bienes o servicios para crear escasez y hacer que el precio se incremente con la mayor demanda. El Estado interviene en la economía para evitar aquellos excesos del poder económico que perjudicaban los derechos de su población.
Es por ello, que nace la regulación como respuesta al poder económico para limitar que la arbitrariedad de sus decisiones económicas afecten los derechos de los consumidores y usuarios que a vez no dejan de ser ciudadanos, cuya protección es deber y fin supremo del Estado.
Es entonces, que el Estado Constitucional y Democrático de Derecho, que es una forma superior de organización política, no sólo busca controlar el poder político mediante la Constitución y las leyes, sino que a su vez, supervisa el mercado, para hacer cumplir esas mismas reglas que también son válidas para el control del poder económico, y específicamente, es a través de la regulación que el Estado interviene de manera incisiva en aquellos mercados desequilibrados que puede afectar derechos fundamentales.
TIPS:
El Estado interviene en algunos mercados mediante la regulación para evitar los excesos del poder económico.
Aquellos mercados donde no es posible la diversidad de oferta y la competencia entre empresas, el Estado regula precio para que los consumidores puedan adquirir el bien a un precio justo.

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