La vida está hecho de experiencia y el escritor no es ajeno a ello, porque acude a la realidad para reflejar en ella su imaginación, no todo en la literatura es imaginario ni todo es realidad, en ella confluye un justo medio que entre mezcla el realismo con la imaginación del escritor, porque hay cosas que sólo pueden surgir de las propias experiencias vividas, aquellas que se van formando del día a día y que sólo puede tener una madre, la realidad. Es por eso, que emprendí este viaje, me aleje de los míos, deje el lugar donde me sentía cómodo, acepte el reto de ir, donde otro me decían que no, en este camino creo que he vivido valiosas experiencias, pero aun me falta mucho por conocer.
He pensado con ironía que un hombre vive un tiempo en un lugar y hace suyo esa ciudad, empieza a acostumbrarse a su gente, las calles, las costumbres y sus comidas, de repente pasan los años y se olvida lo grande que es este mundo y lo mucho que nos queda por conocer, entonces me dije a mi mismo, yo no quiero eso para mí.
Es por ello, que he propuesto conocer y he estado en lugares donde nunca pensé estar, lo vivido ha sido valioso porque este tiempo de silencio sin escribir, alejado de la tinta y el papel, lo he utilizado para acumular experiencia, vivencias que uno podría pensar que en este siglo, ya no podrían vivirse, lo cierto es, que este mundo es más ancho y ajeno que lo imaginado por Ciro Alegría.
Estas historias que hoy forman parte de mí, es momento de compartirlas a través de la pluma, por lo que los invito acompañarme en esta aventura de descubrir mi país, como he dicho no todo es realidad ni imaginación creo que en esa indeterminación reside la literatura, que siempre me ha cautivado.
Recuerdo que cuando era niño soñé un día en la inmensidad de la selva, hoy que me encuentra aquí debo decir que la selva es más maravilloso e inmensa que lo imaginado, por lo que, si hubiera tenido que escribir sobre ello, sin la experiencia vivida, hubiera sido difícil imaginar todas las historias que se entrelazan en nuestra selva peruana.
El rio y la vegetación de esta región tiene un encanto especial que embelesan, cuando surcas el rio sientes la minúscula presencia de tu existencia, todo alrededor es vida y el rio que provee todos los frutos de esta tierra, es el principal protagonista de todas la historias.
Aun no he ingresado a lo que los lugareños le llaman el monte que viene a ser la selva inhóspita donde el hombre convive en absoluta soledad con la naturaleza, pero imagino que debe ser una experiencia inolvidable, pronto me aventurare a esas zonas donde solo se puede llegar con un buen guía, desde luego compartiré en esta nueva temporada de la columna todas y cada unas de estas vivencias.
La gente es otro elemento exótico que complemente esta tierra, tan amable como sólo ellos saben serlo, con ese acento tan característico que cautiva al visitante, palabras nuevas llenan mi vocabulario, es tan alegre y cálida como su tierra. Y qué decir de sus mitos y leyendas, que el imaginario colectivo conserva y trasmite a todos los fuereños.
En fin, esta nueva temporada esperamos compartir con ustedes todas aquellas experiencias en la selva, para que ayudados por nuestra imaginación contar de mejor forma las costumbres y forma de vida de esta zona.
domingo, 15 de enero de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
