Siempre que se avecina una fiesta importante o feriado largo y tenemos la intención de viajar surge la preocupación por el alza de los pasajes y el presupuesto que no alcanza, desde luego, ese incremento en el precio obedece al aumento de la cantidad demandada, es decir, más personas que también quiere viajar y la capacidad limitada de la oferta para abastecerla, lo que influye en el precio, generando su alza.
Ante esta situación los usuarios nos quejamos, denunciando abusos de las empresas y pedimos la intervención de las autoridades para evitar precios desmesurados, por otro lado, las empresas de transportes se escudan en el libre mercado para argumentar que los precios altos se debe a la ley de la oferta y la demanda. Al final, las autoridades no pueden hacer nada, porque nos regimos por un sistema de precios regulado por el mercado, eso significa que no hay control de precios y el Estado no puede entrar a regular tarifas en aquellos sectores donde existe competencia y ausencia de fallas de mercado que lo justifique como: monopolio, externalidades o asimetría informativa, o si existen puede ser fácilmente revertidos mediante mecanismos de promoción de la competencia y le compete al INDECOPI, como autoridad administrativa velar por el respeto de la libre y leal competencia en el mercado.
Lamentablemente, el sistema se colapsa en cada fiesta o feriado largo, donde se repite la historia pasajes altos y usuarios descontentos, dado que existe presunción de concertación de precios, pero es necesario probarlo para sancionar a los agentes que cometen esa conducta anticompetitiva.
Sin embargo, creemos que existe otra forma para hacer que las tarifas no suban o suban poco en esas épocas, respetando las reglas del libre mercado, así la teoría económica nos dice que la relación entre cantidad demandada y precio es directa, eso quiere decir, que a mayor demanda será mayor el precio, mientras que la relación entre la cantidad ofertada y el precio es inversa, a mayor oferta menor será el precio, entonces, eso nos lleva a afirmar que si incrementamos la oferta de transporte interprovincial en esas fechas, por más que exista una gran demanda, esa medida asimilará el impacto económico en los precios de los pasajes, evitando alzas exorbitantes.
Pero como hacemos eso, bueno aquí si puede intervenir el Estado promoviendo la competencia, creando incentivos para ello. El Ministerio de Transporte y Comunicaciones podría decretar en esas festividades, como por ejemplo: semana santa donde existe gran cantidad de turistas que viajan hacia Ayacucho o carnavales a Cajamarca, disponiendo que todas las empresas formales que cuenta con licencia para cualquier parte del país, pueda ingresar por tiempo limitado a esas ciudades para provee el servicio y con ello, lograr el efecto esperado, primero eliminar temporalmente una barrera legal a la entrada como es la licencia de ruta o permiso, lo que; como es natural propiciará mayor competencia en el transporte interprovincial de pasajeros, que hará que los precios se mantengan o tenga un alza mínima.
Desde luego, esto repercutirá enormemente en beneficio del consumidor quien podrá gozar de más y mejores ofertas de servicios a precios accesibles, sin verse obligado a pagar caprichosas tarifas con pésima calidad. Pero también es bueno para el mercado porque se logra una asignación eficiente de recursos con precios cercanos al costo marginal y por tanto un equilibrio económico.
En suma, corresponde a las autoridades sectoriales utilizar estos mecanismos para mejorar la competencia y lograr sus efectos en el bienestar general, pero no como una medida indeterminada sino temporal, desde luego, siempre con el debido control y supervisión para el cumplimiento de la normas de seguridad y calidad del servicio.
miércoles, 27 de abril de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
EL GOBIERNO ELECTRÓNICO EN LA PÉRDIDA DE DOCUMENTOS
Hace una semana extravié mis documentos en un taxi y otra vez, tuve que pasar por los lentos, engorrosos e irrazonables trámites de nuestras instituciones, que parecieran haberse quedado en la era de piedra. Resulta que a puertas de las elecciones generales, tuve la mala fortuna de perder mi DNI, carnet de colegiatura y tarjetas de débito.
Lo primero que se suele hacer en estas ocasiones es efectuar la denuncia policial, aunque ésta ya no es un requisito para obtener el duplicado de DNI, pero si es una formalidad para evitar problemas posteriores por la indebida utilización de los documentos, así que tuve que pagar mi tasa en el Banco de la Nación, que por cierto, te toma en el mejor de los casos, entre 1 a 2 horas ser atendido, por las colas que caracterizan nuestra variopinta sociedad.
Luego tuve acercarme a la dependencia policial y asentar la denuncia, ante un efectivo policial totalmente mecanizado y desmotivado que chanca sobre un formato los mismos datos, que pide siempre, como por ejemplo: cuándo y que hora ocurrió la pérdida o robo, en qué circunstancias, qué perdió, etc. etc., Al final del cual deberían darte la constancia de la denuncia, que en última instancia es lo que uno requiere y por lo que paga su tasa, ya que el ciudadano no espera ni remotamente que sean recuperados esos bienes, por la eficiente policía nacional que tenemos. Sin embargo, te piden que regreses en la tarde para recoger esa constancia, aun cuando ya ha sido bastante difícil darte tiempo para ir a poner la denuncia, pero aun así debes regresar más luego.
Al final te das cuenta que perdiste todo un día en ello, pero luego viene lo demás. Una vez más ir al Banco de la Nación, para pagar la tasa por concepto de duplicado de DNI, posteriormente acercarte a la RENIEC, para que te señalen que ese trámite únicamente se realiza por Internet. Entonces, ingresas al portal web de esa institución y el procedimiento es verdaderamente sencillo, pero debes esperar 3 ó 4 días para que te entreguen el duplicado en la oficina regional donde indicaste. Aunque este cambio es beneficioso para la ciudadanía en especial a los jóvenes que desde la comodidad de su casa pueden ingresar solicitudes de duplicado, entre otros, no debería ser exclusivamente por este medio, porque existen un gran número de personas que no manejan los mecanismos informáticos con facilidad y por tanto, esta medida les estaría creando una mayor dificultad antes de ayudarlos y alrededor de ello, siempre surgirá un mercado negro de cabinas de internet que ofrezcan guiarlos en esos procedimientos, resultando en mayores costos que el ciudadano termina asumiendo, desvirtuando el sentido y finalidad del gobierno electrónico.
Luego, dado que ya había bloqueado mis tarjetas por pérdida, tenía que solicitar una nueva tarjeta de debito en las entidades bancarias, que por cierto, te piden DNI para ese trámite, pero aun no contaba con el duplicado de ese documento, felizmente si poseía una copia legalizada en mi domicilio y que por suerte aceptaron, de lo contrario hubiera tenido que esperar hasta que me entreguen el duplicado de DNI para sacar la tarjeta, con el perjuicio e inconveniente que ello significa, por la imposibilidad de retirar dinero de mi cuenta durante algunos días.
En conclusión, creemos que el Estado debe implementar mecanismos de gobierno electrónico porque son beneficiosos para el administrado, en tal sentido, las denuncias por pérdidas de documentos y otros denuncias menores que no comprometen bienes jurídicos de mayor importancia, podrían realizarse por Internet, ello, sin dejar de lado como vía alternativa la denuncia personal que tradicionalmente se efectúa en las comisarias, a la vez, el Banco de la Nación, podría crear las cajas rápidas en cada agencia para el pago de tasas y otros depósitos menores, y finalmente debería existir un registro virtual de alerta de pérdidas o robos de documentos para evitar la mala utilización de ello, en actos ilícitos, como: estafas, robos, entre otros, con ello estoy seguro que se avanzaría positivamente en la modernización estatal.
Lo primero que se suele hacer en estas ocasiones es efectuar la denuncia policial, aunque ésta ya no es un requisito para obtener el duplicado de DNI, pero si es una formalidad para evitar problemas posteriores por la indebida utilización de los documentos, así que tuve que pagar mi tasa en el Banco de la Nación, que por cierto, te toma en el mejor de los casos, entre 1 a 2 horas ser atendido, por las colas que caracterizan nuestra variopinta sociedad.
Luego tuve acercarme a la dependencia policial y asentar la denuncia, ante un efectivo policial totalmente mecanizado y desmotivado que chanca sobre un formato los mismos datos, que pide siempre, como por ejemplo: cuándo y que hora ocurrió la pérdida o robo, en qué circunstancias, qué perdió, etc. etc., Al final del cual deberían darte la constancia de la denuncia, que en última instancia es lo que uno requiere y por lo que paga su tasa, ya que el ciudadano no espera ni remotamente que sean recuperados esos bienes, por la eficiente policía nacional que tenemos. Sin embargo, te piden que regreses en la tarde para recoger esa constancia, aun cuando ya ha sido bastante difícil darte tiempo para ir a poner la denuncia, pero aun así debes regresar más luego.
Al final te das cuenta que perdiste todo un día en ello, pero luego viene lo demás. Una vez más ir al Banco de la Nación, para pagar la tasa por concepto de duplicado de DNI, posteriormente acercarte a la RENIEC, para que te señalen que ese trámite únicamente se realiza por Internet. Entonces, ingresas al portal web de esa institución y el procedimiento es verdaderamente sencillo, pero debes esperar 3 ó 4 días para que te entreguen el duplicado en la oficina regional donde indicaste. Aunque este cambio es beneficioso para la ciudadanía en especial a los jóvenes que desde la comodidad de su casa pueden ingresar solicitudes de duplicado, entre otros, no debería ser exclusivamente por este medio, porque existen un gran número de personas que no manejan los mecanismos informáticos con facilidad y por tanto, esta medida les estaría creando una mayor dificultad antes de ayudarlos y alrededor de ello, siempre surgirá un mercado negro de cabinas de internet que ofrezcan guiarlos en esos procedimientos, resultando en mayores costos que el ciudadano termina asumiendo, desvirtuando el sentido y finalidad del gobierno electrónico.
Luego, dado que ya había bloqueado mis tarjetas por pérdida, tenía que solicitar una nueva tarjeta de debito en las entidades bancarias, que por cierto, te piden DNI para ese trámite, pero aun no contaba con el duplicado de ese documento, felizmente si poseía una copia legalizada en mi domicilio y que por suerte aceptaron, de lo contrario hubiera tenido que esperar hasta que me entreguen el duplicado de DNI para sacar la tarjeta, con el perjuicio e inconveniente que ello significa, por la imposibilidad de retirar dinero de mi cuenta durante algunos días.
En conclusión, creemos que el Estado debe implementar mecanismos de gobierno electrónico porque son beneficiosos para el administrado, en tal sentido, las denuncias por pérdidas de documentos y otros denuncias menores que no comprometen bienes jurídicos de mayor importancia, podrían realizarse por Internet, ello, sin dejar de lado como vía alternativa la denuncia personal que tradicionalmente se efectúa en las comisarias, a la vez, el Banco de la Nación, podría crear las cajas rápidas en cada agencia para el pago de tasas y otros depósitos menores, y finalmente debería existir un registro virtual de alerta de pérdidas o robos de documentos para evitar la mala utilización de ello, en actos ilícitos, como: estafas, robos, entre otros, con ello estoy seguro que se avanzaría positivamente en la modernización estatal.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
